En la propuesta de la reforma laboral que el Gobierno presenta este viernes a los sindicatos y la patronal por separado hay tres elementos básicos: primará la contratación indefinida frente a la temporal, reducirá el esfuerzo en el coste del despido y dotará de mayor flexibilidad a las empresas.
El ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, señala que esa flexibilidad no es sinónimo de precariedad. Se incluye la medida alemana para horarios de trabajo, que se pueden ajustar según las necesidades. Con un modelo de contrato que aporte seguridad jurídica al empresario y seguridad también para el trabajador. Aunque el ministro manifiesta que pese a la reforma nadie puede pensar que al día siguente se vayan a crear millones de empleos pero sí que se sienten las bases.