La tasa de nacimientos ha caído en Aragón por primera vez en los últimos nueve años. En 2009 nacieron casi 600 niños menos que en 2008. En total, el pasado año nacieron 13.064 bebés que, contando con que en ese periodo hubo más de 13.200 defunciones, nos dejan un crecimiento vegetativo negativo. La crisis y la salida de inmigrantes parecen ser los motivos que han provocado este descenso.
Por cada 1.000 aragoneses nacieron en 2009 9,91 niños. Una media que queda un punto por debajo de la estatal, según la encuesta de Población del Instituto Nacional de Estadística. Con estas cifras Aragón queda entre el grupo de comunidades en las que hubo más defunciones que partos, junto con Galicia, Castilla León, Asturias, Cantabria y Extremadura. Nuestro estilo de vida y la crisis parecen influir en la natalidad. También el hecho de que muchos inmigrantes vuelvan a sus países de origen y que los que se quedan vayan asumiendo nuestros hábitos.
Además, cada matrimonio tiene una media de 1,3 hijos. Una cifra muy lejos de los 2,2 que serían los necesarios para cumplir con la tasa de restitución. Pero, según los aragoneses, no es fácil llegar a esa cifra y menos en tiempos de crisis.
La encuesta refleja también que las madres tardan más en tener su primer hijo. Edad que en 2009 se situó, de media, en los 31,13 años.