La nueva Ley del Aborto ha entrado en vigor con la resistencia de las Comunidades de Murcia y Navarra que han mostrado su rechazo a la norma, mientras que el Gobierno confía en que en todas las Autonomías se aplicará "con toda normalidad" y "sin mayores problemas".
Primero la ministra de Igualdad, Bibiana Aído, y poco después el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, han defendido la Ley de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo porque, a su entender, está destinada a prevenir embarazos no deseados y reducir el número de abortos.
Ambos, así como el ministro de Justicia, Francisco Caamaño, se han mostrado convencidos de la constitucionalidad de la Ley y han subrayado que ésta ofrece más protección tanto a las mujeres como a los profesionales.