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Los afectados han mantenido diversas reuniones con la Confederación Hidográfica del Ebro
El Ayuntamiento de Fiscal ha dado un importante paso para que Jánovas pueda volver a tener vida. Ha adjudicado la redacción de los proyectos de los planes especiales para las localidades de Jánovas, Lacort y Lavelilla. Unas poblaciones que fueron expropiadas hace más de 50 años para la construcción de un pantano que nunca llegó.
Hace más de 50 años que los vecinos de Jánovas tuvieron que abandonar sus casas, sus tierras y en definitiva su vida por la construcción de un pantano. Desde diciembre de 2008, más de 100 familias llevan luchando para la reversión de sus tierras, algo, que poco a poco va dando sus frutos. El Ayuntamiento de Fiscal ha adjudicado la redacción de dos planes especiales, uno para Jánovas, y el otro para Lacort y Lavelilla. Se trata de dotar a las poblaciones de servicios básicos como alumbrado, agua corriente o alcantarillado. Es un pequeño gran paso para que la vida pueda volver a estas poblaciones.
Mientras los antiguos moradores de Jánovas ven con esperanza estos movimientos. En la actualidad el Ministerio de Medio Ambiente se encuentra redactando el Plan de Desarrollo Sostenible que precisamente es el eje de los planes de restitución, que dotarán de más servicios al municipio. Algo que los vecinos llevan pidiendo desde que en diciembre de 2008 Endesa anunciara que les iba a revertir las tierras.
Mientras, más de 100 familias se encuentran recibiendo todavía la contestación a sus peticiones de reversión del patrimonio. Los desacuerdos por el precio entre estos afectados y Endesa, propietaria de los terrenos, hacen temer que el proceso se dilate todavía más.
UNA LARGA HISTORIA
El pueblo de Jánovas, situado a las puertas del Parque Nacional de Ordesa, es hoy en día un pueblo deshabitado del Pirineo aragonés. Sus casas fueron expropiadas y sus vecinos desalojados en torno a los años 60 por la construcción de un pantano que nunca se llegó a realizar. La localidad de Jánovas no fue la única, junto a ella Lavelilla, Lacort y otros 12 pueblos del valle del río Ara sufrieron la despoblación.
La historia del fallido embalse de Jánovas comienza en 1951. Aunque, esta obra se proyectó ya en los años 20. Sin embargo, fue a mediados del siglo cuando la compañía Iberduero recibió la concesión de cuatro saltos hidroeléctricos en los ríos Cinca y Ara. Y esta iniciativa se declaró de interés general. No obstante, en el caso de Jánovas, Iberduero nunca llevó a cabo el embalse por la falta de rentabilidad del proyecto. Pero lo que sí se hizo, entre 1963 y 1965, es una dura expropiación de los vecinos del lugar. Sin embargo, algunos vecinos resistieron en sus casas hasta última hora.
Años más tarde, en 1992 el embalse se incluyó en el Pacto del Agua de Aragón. Sin embargo, ante el impacto ambiental del proyecto, en el Boletín Oficial del Estado de 2001 se descartó y, por consiguiente, no fue incluido en el Plan Hidrológico Nacional de ese mismo año. Posteriormente, a mediados del 2008 llegó la noticia de que los afectados podían iniciar el proceso de reversión de las propiedades. Hasta fecha de hoy, los vecinos siguen reclamando la recuperación de sus propiedades expropiadas y la fijación de un precio justo.