La pedanía de Fontellas, a tres kilómetros de la localidad oscense de Ayerbe, quedó deshabitada en los años 60. Desde hace una década, poco a poco se ha ido reconstruyendo y hoy cinco familias están afincadas en el pueblo.
A primeros del año 2000 dos personas decidieron ir a vivir allí y reconstruyeron varias viviendas. Más tarde un inversor catalán compró el resto del pueblo y lo ha rehabilitado. Se han construido 36 viviendas y la localidad, perteneciente al municipio de Ayerbe, ha recobrado la vida. El Ayuntamiento de Ayerbe ha llevado hasta allí los servicios básicos necesarios para vivir. Entre ellos se ha tenido que construir un centro de transformación de electricidad. Un centro que ha costeado el Departamento de Industria del Gobierno de Aragón y en el que se han invertido 60.000 euros.