La Cámara de Diputados argentina ha dado el visto bueno a la nacionalización de YPF a Repsol. Tan sólo una diputada ha puesto la nota discordante en lo que en Argentina se vivió como una fiesta.
Laura Alonso se enfrentó al Parlamento, asegurando que no basta con alzar banderas y patriotismos. La diputada de Propuesta Republicana tuvo que parar su discurso tras oírse gritos de “española”.
Tal fue la algarabía que se formó en la tribuna que el presidente de la Cámara de Diputados tuvo que intervenir para frenar “las pasiones” del pueblo argentino. De 246 legisladores presentes, 207 se inclinaron en a favor y sólo 32 votaron en contra. A partir de ahora la presidenta Fernández podrá promulgar la norma y ponerla a funcionar.